La Vélodyssée

Los tesoros de la Vélodyssée

La Vélodyssée es la ciclorruta más larga de Francia. En el tramo girondino, que transcurre desde la Pointe de Grave hasta Arcachón, podrás descubrir unos paisajes que te dejarán con la boca abierta. ¡160 km de pistas para bicicletas en pleno corazón de la naturaleza!

El Faro de Cordouan

La Vélodyssée girondina empieza aquí. Desde Burdeos podrás llegar hasta Verdon-sur-Mer en tren y alquilar allí una bicicleta, nada más salir de la estación. En la Pointe de Grave te espera un espectáculo excepcional. A 8 km de la costa de Médoc podrás ver el Faro de Cordouan, bautizado «el rey de los faros, el faro de los reyes». Erigido en la entrada del estuario del Gironda, en 1862 pasó a estar considerado Monument Historique. Antes de subirte a la bicicleta, súbete en una lancha motora y visita el faro. En lo alto de sus 311 escalones te espera un paisaje espectacular.

El encanto de las villas Soulacaises

A apenas 10 kilómetros la Vélodyssée atraviesa la estación balnearia de Soulac-sur-Mer. Es una de las joyas del Médoc, aunque mucho menos conocida que su hermana mayor: Arcachón. Pasea por el centro de la ciudad y admira su marca distintiva: las villas del siglo XIX y de la Belle époque. En otros tiempos era una etapa obligada para los peregrinos de la Ruta de Santiago. La basílica románica de Notre-Dame-de-La-Fin-des-Terres (UNESCO) es testigo de ello. De vuelta a la Vélodyssée, son las largas playas de arena blanca las que toman el relevo.

Las playas ocultas de Bombannes

¡Hay que ganarse el Paraíso! Te llevará 3 horas largas llegar desde Soulac-sur-Mer hasta las playas de arena blanca de Bombannes. Pedalearás por un bosque (prácticamente) en soledad, siguiendo los pasos de los resineros. En efecto, esta ciclovía se utilizaba para transportar -en bicicleta- la resina que se recogía de los pinos. Los alemanes también la renovaron y la utilizaron durante la Segunda Guerra Mundial para conectar los búnkeres del Muro Atlántico. Según nos acercamos al lago de Hourtin, la ciclovía se desvía hacia Maubuisson. Haz una parada en las playas de Bombannes. Sol, arena blanca... ¿Estamos en Gironda o en una isla paradisíaca?

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Sunset réflection 🔥 📍Lac d’Hourtin - Carcan - Monbuisson - Bombanne • Quand le soleil rayonne dans les mâts des bateaux ... ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• #sunset #weekend #sea #lac #boat #reflection #sunsetlovers #bateaux #bombannes #ocean #atlantique #gironde #aquitaine #33 #vuduciel #summer #2019 #naturephotography #ciel #blu #jubu #teampanajou #coucherdesoleil #france #travel #lake #landscape #paysage #igersgironde ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• @polarpro / @djiglobal / @droneartphoto / @dji_mavic_2_pro

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Carcans-plage

De vuelta a la ciclovía, serpentearás entre las dunas y los bosques, tranquilamente, lejos de los coches. En Carcans-Plage los surferos son los reyes. Cualquiera diría que estamos en un rincón de California. Se puede hacer un alto en el camino para visitar (a pie) la Réserve Naturelle de l’Etang de Cousseau acompañado por un guía naturalista. Este espacio protegido, situado entre los lagos de Hourtin-Carcans y Lacanau, ofrece 15 km de senderos señalizados en los que, si tienes suerte, podrás ver corzos, rapaces, nutrias y aves migratorias… Una vez pasado Lacanau, te encontrarás en una vía al abrigo del sol que bordea el océano y que tiene una gran cantidad de puntos de acceso para bañarse.

El puerto de Arès

La Vélodyssée se bifurca hacia la Bahía de Arcachón. El cambio de ambiente es radical por el cultivo de la ostra. Bordeamos la Réserve Naturelle des Prés salés, que vive al ritmo de las mareas. Esta vaivén ha provocado la aparición de una gran diversidad de hábitats y, por tanto, la zona es un punto importante para la migración, hibernación y reproducción de numerosas especies de aves. También nos cruzaremos con zorros y algunos corzos y jabalíes, así como con la nutria europea. Tras este paseo, haz una parada en el encantador puerto ostrícola de Arès y disfruta de un buen plato de ostras.

Le domaine de Graveyron

El circuito continúa por el «fondo» de la Bahía, un lugar que normalmente no suelen apreciar los bordeleses ya que lo consideran fangoso… Pero lo cierto es que oculta algunos tesoros, como el Domaine de Graveyron, propiedad del Conservatoire du Littoral. El lugar no es accesible en bicicleta, pero así es mucho mejor. Es una buena ocasión para desentumecer las piernas con un circuito de 5 km que comienza en el Château de Certes o en el Port d'Audenge. A pesar de ser una distancia muy corta el paisaje resulta de lo más variado. Unas últimas pedaladas y el tramo girondino de la Vélodyssée se termina en la Duna de Pilat, ¡la guinda del pastel!

La mayoría de las etapas de la Vélodyssée son accesibles en tren o en autobús y disponen de alquileres de bicicletas en las proximidades. Mapa del recorrido descargable en www.lavelodysee.com
Lista de alojamientos en www.gironde-tourisme.fr

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